
La palabra "consumar" evoca un sentido de finalización, de plenitud. En el contexto bíblico, "consumar" va más allá de un simple cierre. Se trata de alcanzar el propósito divino, de llevar a cabo la voluntad de Dios en su totalidad, de experimentar la perfección que Él ha planeado desde el principio. Este artículo explorará la riqueza de este concepto a través de las Sagradas Escrituras, examinando cómo se manifiesta en la historia de la redención y cómo nos invita a vivir con una visión escatológica esperanzadora.
Puntos Clave
- "Consumar" en la Biblia: un concepto que trasciende la simple terminación.
- "Consumar" en el Antiguo Testamento: la culminación de los sacrificios, rituales religiosos y la realización de las promesas divinas.
- "Consumar" en el Nuevo Testamento: Jesucristo, la consumación de las profecías y la ley de Dios.
- La muerte de Jesús en la cruz: la consumación de su obra redentora.
- El Reino de Dios: la consumación del plan divino, la victoria sobre el mal y la restauración de la humanidad.
- "Consumar" en la vida cristiana: un llamado a vivir con propósito, buscando la voluntad de Dios y su perfección.
- La consumación final: un nuevo cielo y una nueva tierra, donde Dios reina eternamente.
- La esperanza cristiana: la certeza de la victoria de Dios y la consumación de su obra.
"Consumar" en el Antiguo Testamento
La culminación de la creación
La palabra "consumar" se encuentra ya en la creación del mundo. Génesis 2:1-2 nos presenta a un Dios que ha completado su obra, "haciendo en el séptimo día todas sus obras que había hecho, y descansó en el día séptimo de todas sus obras que había hecho". Este descanso no es un signo de inactividad, sino de satisfacción por haber completado su propósito creativo. Dios consuma la creación, creando un espacio para la relación con la humanidad y estableciendo el ritmo de la vida: trabajo y descanso.
Sacrificios y rituales
El Antiguo Testamento también utiliza el término "consumar" en el contexto de los sacrificios y rituales. En Levítico, se describe la consumación de los sacrificios como un acto de reconciliación con Dios. A través de estos rituales, el pueblo de Israel reconocía la santidad de Dios y su necesidad de expiación por el pecado.
Promesas divinas
Dios hizo muchas promesas al pueblo de Israel. Estas promesas se extendían desde la liberación de la esclavitud en Egipto hasta la promesa de una tierra prometida y una nación próspera. La consumación de estas promesas se convierte en un elemento central de la fe israelita. Las profecías del Antiguo Testamento hablan de la llegada de un Mesías que consumaría las promesas divinas, estableciendo la justicia y la paz en la tierra.
"Consumar" en el Nuevo Testamento
Jesucristo: La consumación de las profecías
El Nuevo Testamento presenta a Jesús como la culminación del plan divino. Él es el Mesías prometido, la consumación de las profecías del Antiguo Testamento. Su vida, muerte y resurrección cumplen las promesas de Dios a la humanidad, ofreciendo la esperanza de una nueva vida y una nueva relación con Él.
La muerte de Jesús: "Consumado es"
La muerte de Jesús en la cruz es el momento culminante de su obra redentora. En Juan 19:30, Jesús proclama: "Consumado es". Estas palabras no son un simple suspiro de alivio, sino una declaración de victoria sobre la muerte y el pecado. En este momento, Jesús consuma su obra, pagando el precio por nuestros pecados y abriendo el camino a la vida eterna.
El Reino de Dios: La consumación del plan divino
El Reino de Dios es la meta final de la historia de la redención. Es la consumación del plan divino, donde la justicia y la paz reinarán para siempre. La visión escatológica del Nuevo Testamento habla de un nuevo cielo y una nueva tierra, donde Dios restaura y reconcilia la humanidad con Él. El apocalipsis no representa un fin, sino un nuevo comienzo, la consumación de la obra de Dios.
"Consumar" en la vida cristiana
Vivir con propósito
"Consumar" no es solo un concepto teológico, sino una llamada a la acción. Como cristianos, estamos llamados a vivir con propósito, buscando la voluntad de Dios en nuestras vidas y contribuyendo a la consumación de su reino. Esto significa amar a Dios y al prójimo, servir con generosidad y ser luz en un mundo necesitado de esperanza.
La esperanza escatológica
La esperanza es una parte fundamental de la fe cristiana. La consumación final nos da la seguridad de que la victoria de Dios es inevitable. Su amor y su poder vencerán al mal y la oscuridad, estableciendo un reino de justicia y paz. Esta esperanza nos impulsa a perseverar en la fe, a vivir con alegría y propósito a la espera de la llegada del Reino.
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Preguntas Frecuentes
¿Qué significa "consumar" en la Biblia?
"Consumar" en la Biblia significa completad, llevar a cabo o alcanzar la plenitud de un propósito. Es un concepto que transciende la simple terminación y se relaciona con la realización de la voluntad de Dios en su totalidad.
¿Cómo se manifiesta la consumación en la vida cristiana?
La consumación en la vida cristiana se manifiesta en el compromiso de vivir con propósito, buscando la voluntad de Dios y contribuyendo a la construcción de su reino. Esto se traduce en acciones concretas de amor, servicio y testimonio, reflejando la esperanza de la consumación final.
¿Qué implicaciones tiene la consumación para la esperanza cristiana?
La consumación final es la fuente de la esperanza cristiana. Es la garantía de la victoria de Dios, el establecimiento de un reino de justicia y paz, y la reconciliación de la humanidad con Dios. Esta esperanza nos anima a perseverar en la fe y a vivir con alegría y propósito en espera de su llegada.
¿Cómo podemos contribuir a la consumación del reino de Dios?
Podemos contribuir a la consumación del reino de Dios a través de nuestras acciones, nuestra actitud y nuestra oración. Es esencial vivir con un corazón compasivo, dedicar tiempo y recursos al servicio, y orar por la venida del reino.
Conclusión
"Consumar" es un concepto poderoso que nos revela la profundidad del plan divino. Desde la creación hasta la redención y la esperanza de un nuevo cielo y una nueva tierra, "consumar" nos invita a vivir con propósito y esperanza, contribuyendo a la construcción del reino de Dios. Entender este concepto fortalece nuestra fe y nos da la certeza de la victoria final de nuestro Señor.
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